Somos ilusos en pensar que el olvido es el fin del sentimiento...
Y eso es evidente en alguna noche...en alguna situacion que remita a traer desde ese oculto disparatado y atemporal lugar...aunque sea un recuerdo... una palabra... situación o una cara...
No se puede arrancar lo que se esconde de la razón...eso que huye de ella y se pierde entre las millones de células del cuerpo...agazapado..lleno de miedo
Hay que ser prepotente para creerse capaz de enterrar cariño... gemidos y respiraciones de vida...
No abras los ojos jamás delante mío... dejame ser recuerdo que flota en la nada y que arremeta un momento quizás de una noche rara... de una extraña sensación de comparar la inmadurez de mi voz acariciando tu alma... envolviendo tus sueños...
Nunca abras los ojos como a veces los abro yo...
Y para que... para darme cuenta que jamás voy a verte con otros ojos mas que estos...