En la ilogicalidad de las circunstancias...
En el aliento de las personas que respiran
nostalgia...
También en el cuello de tu camisa
blanca...
Ahí está, ahí duerme el recuerdo
intacto...
Ya no estamos conectados...
El olvido carcome y desintegra la sensación
de mis manos en las tuyas..
Ya no estamos acechados..
El dolor se va borrando y se desinflan
esos corazones hinchados.
Que sería de la historia y la travesía si
irrumpieras en este momento en mi cama..
Que sería de esos papeles y de la ya casi construcción
semanal de tu rutina si arrancara esa cascara en la madrugada
Acaso no es feo sentir como desaparecen
tus besos y los míos?
Acaso no es feo sentir el frio y oscuro
tempano donde duerme aquello que ya no queremos?
Si pudiera tan solo irrumpir en tu cama en
algún momento tuyo de soledad...
Cuantas veces escuche tu voz como si fuera
agua fresca en medio del desierto...
Si con desiertos como estos ya no hay
voces que me calmen...
Acaso sería muy descabellado aun con tu corazón
latiendo, abrazarte...
Poco se sabe de cómo pasan las cosas..
De porque mueren los nervios...
De porque desaparece el interés...
De porque mi boca busca el costado de tu
brazo..
No hay final feliz en ninguna historia...
Por más amor que se mantenga..
Y es que ahí donde duerme ese recuerdo
intacto...
Donde colgaste tu camisa blanca...
la nostalgia respira su último aliento
sobre personas que ya no se ven...
Porque dada la circunstancia...
Todo es bastante ilógico.
