Perversa situacion la que se dio entre los dos...
de dos desconocidos convertidos en picaflor...
de esos que pinchan todos los costados del corazon...
una suave mano que roza un dedo... y ahi arranca todo de nuevo...
y en un abrir y cerrar de ojos ya no estas ahi... sino en mi auto... mirandome a mi...
Te dije lo de tu cintura...
que el rojo que se asoma combina con mis sabanas
te dije lo de tu enriedo...
que bien combinaria tu pelo en mi almohada de nuevo...
asi que llegado al piso... el triangulo rojo empezo a hablarme...
tu cara muerde fuerte el tiempo contra tu labio ...
y tu mano aprieta como siempre...
ese error se repite una y mil veces...
y esa mano que roza un dedo... ahora...arranca de nuevo..